NFC y QR cumplen una misión parecida: llevar a una persona desde el mundo físico a una experiencia digital. La diferencia está en cómo se activa esa experiencia y en qué contexto resulta más natural.

La ventaja de NFC

NFC ofrece una interacción rápida y memorable: basta con acercar el teléfono a la tarjeta. No hay que abrir la cámara ni encuadrar un código, lo que funciona muy bien en reuniones, ventas y eventos.

La ventaja del código QR

El QR es universal, visible y fácil de incluir en señalética, vitrinas o impresos. También sirve como respaldo para teléfonos que no tienen NFC activado.

¿Por qué no elegir solo uno?

La experiencia más robusta combina ambos. NFC entrega el gesto simple y diferencial; QR asegura cobertura y permite compartir el perfil desde más superficies.

SmartNFC usa NFC y QR para abrir el mismo perfil actualizable, evitando duplicar información o administrar enlaces diferentes.